Author: ngelsoto

  • Tan simple como eso.

    Si vienes, te haré un café y unas letras. Y si no llegas es porque así debe ser.

  • Demasiada ambición, sin la humildad de considerar el error, puede resultar anti-productivo.

    Cuando queremos que todo salga perfecto, rápido, económico y a la primera, estamos haciendo una apuesta muy aventurada.

    La experiencia te aconsejará que es mejor considerar la flexibilidad, presupuestar la incertidumbre, accidentes, omisiones y errores dentro de la agenda de trabajo.

  • Innovación

    Rara vez se presenta cuando Frustración o Ansiedad están en casa.

  • Tantas cosas fantásticas

    Cada vez que descubro una pequeña maravilla oculta, pero a la vista de todos, imagino que vamos por la vida con un velo en el rostro. Somos una sociedad muy distraída.

    20110604-052549.jpg

  • Lo que mueve al mundo son los audaces, no los genios

    Ser un genio o tener uno a la mano ayuda a nuestro propósito o negocio, no hay duda de eso, sin embargo en muchas ocasiones el genio necesita ser encontrado y empujado por personalidades proactivas. Seguro hay muchos genios en el mundo que nadie conoce ni conoceremos jamás =’/

    Las buenas ideas abundan. Para muestra observen todas las maravillas que hemos creado como cultura humana, pero esto no quiere decir que dichos inventos hayan sido producidos exclusivamente por genios ni tampoco quiere decir que estas ideas hayan sido las mejores. ¿Se te han ocurrido mejoras de algún producto? ¿hacer más eficiente una actividad cotidiana? ¿te has quejado de algún servicio de una gran compañía? Seguro que sí. Las cosas siempre pueden mejorarse, incluso hay ejemplos que ni siquiera debieron ser de la manera como son para comenzar, pero nos hemos acostumbrado a ellas (mal acostumbrado).

    Lo que vemos en el mundo, los inventos, productos, servicios y demás agasajos que disfrutamos día a día generalmente no es el fruto de genios o de gente inteligentísima, sino de personas audaces, motivadas, instintivas, llenas de confianza, que hacen primero y preguntan después o gente con demasiada suerte y/o mucho dinero.

    Son personas que han fallado mil veces, han saboreado la derrota pero también el éxito, ambos factores que los mantienen altamente motivados. No son necesariamente unos genios, por eso no siempre nos quedamos con los mejores inventos, son solo personas que actúan porque los demás no lo hacen, porque alguien-lo-tiene-qué-hacer o sencillamente porque les gustan los retos, el progreso, el éxito.

    Viendo el mundo desde esta perspectiva, los invito a involucrarse, a motivarse y a hacer. Y si de pasada conocen a un geniecillo por ahí, acarréenlo y hagan cosas maravillosas, pero… “den el primer paso, lo importante es comenzar”.

  • “Si no existe confianza, no habrá siguiente paso”

    Como los engranes de una máquina: si uno falla, no llegarás lejos.

  • Crecer se trata de esto

    De encontrar los límites y secretos de la Tolerancia y la Soberbia. Ni discreto, ni elocuente en ninguna de las dos o sufrirás las consecuencias.

  • Sé parte del cambio

    Una de las cosas que me han quedado claras con el paso del tiempo es que hay que Actuar para avanzar. Como seres humanos pertenecientes a una sociedad muy competitiva la expectativa es que progresemos y nosotros, consciente o inconscientemente, en mayor o menor medida, nos encaminamos hacia el progreso, pero el ritmo casi siempre nosotros mismos lo ponemos.

    Es parte de nuestra naturaleza progresar, nos sentimos bien cuando ascendemos, cuando nos toman en cuenta por nuestras hazañas, cuando concluimos algo importante, cuando alcanzamos nuestras metas personales. Pero este sentimiento tan agradable y esencial no es fácil de conseguir. Hay que trabajar.

    Como casi siempre vivimos inmersos en sociedad, en una empresa, un municipio o un país, es fácil “dejarse llevar” por la corriente esperando a que unos cuantos tomen las riendas y nos dirijan, pero esto va en contra de nuestro progreso personal, coarta nuestra felicidad. No es difícil comprobar que quien se esfuerza, toma decisiones y actúa por lo general le va bien, es una ecuación que funciona.

    Un buen amigo decía “no hay crisis que aguante 15 horas diarias de trabajo”. Y si a esta oración le agregamos inteligencia, experiencia, profesionalismo y actitud, los obstáculos se volverán vulnerables y cada vez más pequeños.

    Somos dueños de nuestras acciones, éstas nos definen y si todos siguiéramos con ahínco nuestros objetivos personales, seguramente nuestra familia, empresa, nuestro México querido sería un lugar mejor para vivir.

    No nos cobijemos con la manta de la sociedad para excusarnos, “al cabo que mi aportación es como un granito de arena en el desierto”, porque si bien esta frase tiene su punto muy válido, también es verdad que para SENTIR el cambio, el progreso, tienes que SER PARTE de él, si no actúas, sencillamente es imposible sentirlo. ¡Ánimo!